“CÓMO TRABAJAR LOS PRIMEROS AUXILIOS EN EDUCACIÓN”

Por PATRICIA BURGOS DE FRUTOS

A día de hoy, los primeros auxilios siguen siendo una asignatura pendiente en nuestro país, pese al alcance y magnitud que presenta su formación en la vida cotidiana de las personas. En consecuencia, la ausencia de conocimientos acerca de cómo actuar ante una situación de emergencia está reconocida como un grave problema de salud pública, de ahí que resulte imprescindible trabajar una iniciación a los primeros auxilios en el aula desde edades tempranas.

A fin de justificar y fundamentar su aplicación práctica, se ha llevado a cabo una revisión bibliográfica acerca de la temática. De esta manera se ha partido de la definición de primeros auxilios y de los principios y pautas generales de actuación ante una situación de emergencia (la cual se concreta en una secuencia de acciones que precisan de nuestra intervención, la conducta PAS1), así como de la actitud proactiva de prevención de riesgos (la conducta AVA2).

Posteriormente, se ha profundizado en la importancia de la formación básica en primeros auxilios, su presencia en el ámbito educativo, su vinculación a la normativa vigente y su conexión con la salud. En este último apartado, no solo se han mencionado las aproximaciones existentes en torno al concepto de salud (donde se concretan cada una de las dimensiones de que consta este estado de bienestar y satisfacción completo e ideal: física, psicológica o mental y social), sino también el papel de la salud en la escuela (puntualizando su presencia en la Educación Física y aludiendo a los numerosos beneficios que posee la práctica de actividad física).

Asimismo, y tras analizar su implementación didáctica, podemos advertir que, aun cuando la legislación vigente actualmente en materia educativa dictamina la enseñanza de los primeros auxilios en el currículo oficial de Educación Primaria, son pocos los maestros que se atreven a llevar a cabo propuestas didácticas en su aula. Concretamente, si nos centramos en la comunidad de Castilla y León, observamos que el currículum atiende a estos contenidos tanto en el área de Ciencias de la Naturaleza como en el de Valores Sociales y Cívicos, aunque resulta evidente que el área en el que más importancia adquiere esta disciplina es el de Educación Física.

Además, la mayoría de las propuestas reflejadas siguen un estilo de aprendizaje poco recomendado: la instrucción directa, al centrarse únicamente en la charla de un experto en la materia, la cual se suele acompañar de un trabajo sobre la misma. Por lo que responden, eminentemente, a propuestas teóricas enfocadas al aprendizaje de la técnica de RCP a partir de 5º y 6º de Primaria, infravalorando así, las capacidades y posibilidades de actuación del alumnado de edades más tempranas.

Por consiguiente, este proyecto surge de las lagunas que presentan las programaciones escolares y los planes de estudio en el sistema educativo español respecto a los contenidos relativos a los primeros auxilios. Más concretamente, la propuesta práctica de intervención que se detalla pretende proporcionar a los escolares una serie de conocimientos teóricos y prácticos, estrategias, destrezas, herramientas, habilidades, técnicas y actitudes esenciales e indispensables en materia de emergencias sanitarias, así como en lo relativo a la prevención de riesgos. Esto les permitirá aprender cómo actuar ante posibles accidentes frecuentes en su realidad cotidiana al ser capaces de identificar qué instrumento o técnica de soporte vital básico se debe aplicar, así como a prevenir situaciones de riesgo.

Igualmente, uno de los principales objetivos del proyecto será concienciar y sensibilizar a los escolares del valor y la repercusión que tienen los primeros auxilios. Para ello, se opta por seguir una corriente metodológica activa, dinámica, inclusiva, participativa, comunicativa y motivadora, como es el trabajo por proyectos. Este contribuye a la adquisición de los conocimientos al aplicar y transferir las nociones teóricas a situaciones reales o supuestos prácticos otorgando, de esta forma, un sentido y una funcionalidad al aprendizaje. El cual adquiere un carácter significativo al desarrollar en el alumnado autonomía, capacidad de análisis y reflexión crítica y responsabilidades en su proceso de enseñanza-aprendizaje.

Además, se ha decidido trabajar por medio de estructuras cooperativas y colaborativas y agrupaciones heterogéneas fomentando así, la implicación de todos los alumnos tras aumentar la riqueza de los aprendizajes y el potencial de las experiencias educativas al plantear diferentes situaciones problemáticas o actividades manipulativas y contextualizadas en grupo.

Adicionalmente, se trabajará siguiendo las pautas de diferentes estilos de enseñanza-aprendizaje propios del área de Educación Física, siendo aquellos que mejor se

ajustan a nuestra propuesta: el descubrimiento guiado, la enseñanza recíproca, la resolución de problemas y la enseñanza basada en la tarea o asignación de tareas. En consecuencia, nos beneficiamos de la oportunidad de estimular las potencialidades de los alumnos y promover su pensamiento divergente al facilitar su expresión, fomentar su creatividad y favorecer el desarrollo de sus destrezas y habilidades sociales (teniendo para ello en cuenta su ritmo de aprendizaje).

De manera complementaria, también se hace uso de ciertos instrumentos o herramientas educativas de gran poder, riqueza y valor pedagógico, como las rutinas de pensamiento. En vista de que no solo permiten a los alumnos expresar los conocimientos, ideas, experiencias previas o sensaciones que poseen sobre la temática a trabajar, sino que también les ofrecen la posibilidad de reflexionar sobre sus propios aprendizajes adquiridos.

Si tomamos como punto de partida las competencias clave que pretende contribuir a desarrollar en los alumnos, destacamos tres: aprender a aprender, competencias sociales y cívicas, y sentido de iniciativa y espíritu emprendedor. Simultáneamente, resulta oportuno subrayar el diseño tanto de objetivos didácticos como de criterios de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables específicos para dicha propuesta, los cuales se relacionan a su vez con un contenido de aprendizaje determinado.

En concreto, se ha optado por trabajar los siguientes contenidos: las nociones básicas sobre primeros auxilios, el teléfono de emergencias 112, la conducta AVA y la conducta PAS, el botiquín básico de primeros auxilios (función, composición, aplicación y orientaciones de uso), el soporte vital básico en caso de accidentes (tales como heridas, hemorragias, contusiones y quemaduras), la Maniobra de Heimlich, la posición lateral de seguridad y la técnica de reanimación cardiopulmonar básica.

El proyecto se encuentra constituido por un total de ocho sesiones –siendo la primera de ellas una sesión introductoria y la última un taller que gira en torno a la visita de un experto–. A la hora de detallar cada una de las actividades de enseñanza-aprendizaje, hemos diferenciado los recursos didácticos generales y específicos empleados distinguiendo, a su vez, varias categorías: materiales (impresos, audiovisuales u otros), temporales, espaciales y humanos. En esta misma línea, tanto las actividades como los recursos materiales diseñados se caracterizan por ser dinámicos, variados, recurrentes, manipulativos y viables para todos los alumnos.

Por otro lado, se atiende a la diversidad natural de aula al ofrecer una educación individualizada e inclusiva, que pone especial énfasis en compensar las desigualdades que poseen los alumnos de acuerdo con su entorno sociocultural. Esto se debe a que nuestro principal reto es facilitar la formación íntegra y global de los escolares, por lo que tenemos el deber y la obligación de respetar sus diferentes ritmos de aprendizaje. Esto se consigue brindando a cada alumno una respuesta lo más adecuada y personalizada posible que le permita alcanzar su máximo desarrollo madurativo al potenciar todas sus capacidades, habilidades, actitudes y destrezas.

Respecto a la evaluación, considerada una experiencia ampliamente formativa, se ha optado por un modelo de evaluación formativa, compartida y continua. Por consiguiente, esta debe entenderse como una oportunidad para reflexionar sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje y valorar los conocimientos adquiridos. De ahí que deba ser continua a fin de orientar la toma de decisiones curriculares.

Además, dado que nuestro propósito es abarcar todos los agentes y factores que intervienen en el proceso educativo, hemos diferenciado tres niveles de evaluación. Por un lado, se encuentra la valoración del docente acerca del trabajo de los alumnos, la cual se complementa con el reconocimiento de los alumnos sobre su propio trabajo. Y, por último, se halla aquella que realiza el docente sobre su propia actuación a fin de advertir qué aspectos se pueden mejorar con respecto a la propuesta en sí misma y en relación con nuestro rol como maestros (al analizar el papel o la labor desempeñada en base a una serie de competencias docentes).

Para ello, a la hora de valorar el cumplimiento de los objetivos propuestos, se han empleado diferentes técnicas e instrumentos de evaluación elaborados ad hoc, donde no solo se precisa en qué consiste o el fin con el que se realiza, sino cuándo y cómo se va a llevar a cabo y a quién (concretando cómo se implementa el registro y la exposición de los resultados).

En resumen, esta propuesta responde a una necesidad social y, como tal, se ha de incluir en todos los planes de estudio. De ahí que tenga la finalidad de concienciar a los maestros sobre la necesidad de trabajar los primeros auxilios desde la infancia al ser uno de los aprendizajes que más repercusión tiene en la vida de las personas. En consecuencia, la promoción de la salud se ha de convertir en uno de los fines últimos de la educación al tratarse de una prioridad para el conjunto de la sociedad. Gracias a la conexión ineludible que presentan los primeros auxilios con la misma, al proporcionarnos los conocimientos, técnicas y actitudes necesarias para mejorar la salud (física, psicológica y social) de las personas, la Educación Física se convierte en el área de conocimiento que presenta una mayor vinculación con esta temática.

Finalmente, a raíz de la crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19 y la consiguiente suspensión de la enseñanza presencial, no hemos tenido la oportunidad de poner en práctica la intervención didáctica detallada. Sin embargo, tanto la coherencia metodológica que guía todo el proceso de enseñanza como la elección de las actividades y el diseño de los recursos materiales da lugar a que el proyecto posea ciertas garantías de éxito. De este modo, no solo puede llevarse a cabo por cualquier maestro en todas y cada una de las etapas educativas y cursos académicos (una vez realizadas las correspondientes modificaciones, variantes y alternativas que se requiriesen), sino que es perfectamente replicable en múltiples contextos (centros educativos urbanos y rurales de carácter público, concertado o privado).

De ahí que podamos justificar la viabilidad y aplicabilidad de este proyecto, dado que mediante esta programación los alumnos pueden adquirir, entre otros, los conocimientos suficientes que les permitan identificar posibles peligros en diferentes escenarios y situaciones de riesgo, saber cómo reaccionar ante una emergencia sanitaria al conocer maniobras de recuperación y, sobre todo, una sensibilización y concienciación firme sobre su formación en primeros auxilios.

1PAS es el acrónimo de Proteger, Avisar y Socorrer

2AVA es el acrónimo de: Advertir el riesgo, Valorar los posibles peligros y Adoptar una actitud segura.

PATRICIA BURGOS DE FRUTOS

Graduada en Educación Primaria y Educación Infantil